Actividad de desarrollo profesional.
UCMA PED09CA
A partir de lo que dicta Idalberto Chiavenato
El comportamiento de organización
(CO) es un campo del conocimiento humano extremadamente
sensible a ciertas características de las organizaciones y de su entorno. Por
tanto, es una disciplina que depende de las contingencias y las situaciones,
así como de la mentalidad que existe en cada organización y de la estructura
organizacional que se adopte como plataforma para las decisiones y las
operaciones. Además, también está incluida por el contexto ambiental, el
negocio de la organización, sus procesos internos, el capital intelectual
involucrado e innumerables variables importantes más. Y depende en gran medida
de las personas que participan en cada organización. El tema es fundamental
para aquel que quiera participar directa o indirectamente en una organización,
ya sea como miembro, cliente, proveedor, dirigente, investigador, consultor,
analista o admirador, pues quien tiene que hacer negocios, asociarse,
desarrollar relaciones o actividades con las organizaciones debe conocerlas
bien. Es importante conocer cómo son y cómo funcionan las organizaciones para
entender sus manifestaciones, características y, consecuentemente, sus éxitos y
fracasos. Aun cuando éstas sean valuadas en el ámbito financiero por medio de
indicadores contables y cuantitativos, que tratan de explicar sus resultados financieros
y operaciones mercantiles, es necesario conocer más a fondo su vida para tener
una idea de su tremendo potencial en el mundo moderno. En realidad, el valor
intrínseco de una organización reside principalmente en sus activos
intangibles, es decir, que no se ven, pero que constituyen la verdadera riqueza
de la organización y proporcionan la base fundamental y la dinámica que lleva
directamente al éxito de las organizaciones. Esos activos intangibles
constituyen la piedra central de la innovación y la competitividad de las
organizaciones en un mundo cambiante, competitivo y globalizado. Esos activos
dependen de lo que llamamos capital humano, que es el conjunto de talentos, que
actúan en un contexto organizacional que les proporcione estructura, respaldo e
impulso. Ahí surge el comportamiento organizacional. El capital humano debe
trabajar dentro de una estructura organizacional adecuada y de una cultura
organizacional que le brinde impulso y apalancamiento. Cuando estos tres
elementos (talentos, organización y comportamiento) se conjugan, tenemos todas
las condiciones para que la organización se desempeñe en términos
excepcionales. Eso es lo que veremos a lo largo de este libro. En un mundo en
clara transformación y cambio, donde la competitividad es la base fundamental
del éxito, las organizaciones actuales necesitan un cambio interno continuo y
la innovación para poder seguir surfeando sobre las olas inquietas del océano
de transformaciones rápidas y sucesivas. Si el grado de cambio externo fuera mayor
que el interno, la organización se volvería lerda y obsoleta, y sería superada.
Para mantenerse en la cresta de la ola, las organizaciones deben emplear todos
sus medios y recursos en una actuación holística e integrada, a través de las
personas. Eso explica por qué algunas organizaciones tienen éxito, crecen y se
desenvuelven, ayudan a la comunidad y son admiradas, mientras que otras van a
la zaga, tratando de copiar o de imitar sus características, y las demás se
quedan paradas, sin saber exactamente hacia dónde ir. La competencia se
presenta cuando otras organizaciones tratan de hacer lo que una organización
hace, pero mucho mejor. Una organización crea ventaja competitiva cuando hace
algo que los competidores encuentran difícil de copiar. Esa ventaja competitiva
es sustentable cuando los competidores
no consiguen copiar nada de lo que la organización logra hacer. ¿Y dónde reside
la ventaja competitiva de las organizaciones modernas? ¿En la tecnología? ¿En
los recursos financieros? ¿En los recursos materiales? No, la tecnología, el
equipamiento y el dinero son recursos estáticos e inertes. Cualquier
organización los puede comprar o alquilar. El secreto de la ventaja competitiva
está en saber utilizar la inteligencia y las competencias de las personas que
las conforman. Ése es el capital humano responsable de la competitividad
organizacional. Al final de cuentas, el desempeño de las organizaciones depende
directamente del desempeño de las personas que las forman. Es una cuestión de
comportamiento organizacional.
de acuerdo a la lectura, inserta tu punto de vista y explica sobre el tema.